Un conocimiento que puede acompañar la vida
Desde los 16 años, una persona puede iniciar en El Santuario un recorrido formativo concebido para desarrollarse progresivamente y encontrar nuevas formas de aplicación en diferentes etapas de la vida.
APRENDER ES EL COMIENZO.
INTEGRAR LO APRENDIDO ES EL RECORRIDO.


UN PUNTO DE PARTIDA
Desde los 16 años
El inicio temprano de un proceso formativo permite que los conocimientos adquiridos acompañen etapas posteriores de desarrollo, nuevas experiencias y diferentes decisiones personales, profesionales y sociales.
Aquello que se estudia en una etapa de la vida puede adquirir una comprensión distinta años después, cuando nuevas experiencias permiten observarlo desde otras perspectivas.
Por ello, el Camino Formativo de El Santuario no se presenta solamente como una sucesión de contenidos, sino como un recorrido progresivo de aprendizaje, comprensión y aplicación.
EL CONOCIMIENTO PUEDE COMENZAR TEMPRANO.
SU SIGNIFICADO PUEDE CRECER DURANTE TODA LA VIDA.
UNA FORMACIÓN INTEGRAL
Trece áreas. Un solo recorrido.
El Camino Formativo integra diferentes áreas de conocimiento y desarrollo. Cada una aporta una perspectiva particular y, al mismo tiempo, se relaciona progresivamente con las demás.
No se trata de conocimientos aislados, sino de ámbitos que convergen dentro de una formación orientada hacia una comprensión cada vez más amplia de la persona, sus capacidades, su conciencia, sus relaciones y su desenvolvimiento.
El conocimiento abre posibilidades.
El recorrido les da sentido.
Cada área aporta una perspectiva. Cada etapa incorpora nuevas experiencias. Y aquello que comienza como conocimiento puede acompañar a la persona en su manera de comprender, decidir, relacionarse y desenvolverse a lo largo de la vida.
UN CAMINO DE CONOCIMIENTO · DESARROLLO · COMPRENSIÓN · INTEGRACIÓN.
