✦ UN PROCESO DE INTEGRACIÓN

Seis dimensiones de un mismo recorrido

La Sabiduría Integral no surge de un único momento. Se construye progresivamente a medida que aquello que conocemos comienza a relacionarse con aquello que vivimos y comprendemos.

Conocimiento

Aquello que aprendemos.

El conocimiento proporciona fundamentos para observar y comprender realidades que antes podían resultar desconocidas. Conceptos, principios, métodos, experiencias transmitidas y diferentes perspectivas amplían progresivamente el horizonte desde el cual una persona interpreta aquello que estudia.

Pero conocer algo no significa necesariamente haberlo comprendido en toda su dimensión. El conocimiento abre una puerta; el recorrido comienza cuando aquello aprendido entra en relación con la experiencia.

APRENDER · CONOCER · DESCUBRIR

Experiencia

Aquello que vivimos, observamos y aplicamos.

La experiencia permite que el conocimiento salga del ámbito exclusivamente conceptual y encuentre relación con la realidad.

Aquello que una persona estudia puede ser observado, contrastado, aplicado o reconsiderado a partir de sus propias experiencias. Cada etapa de la vida puede aportar nuevas perspectivas y modificar la manera en que interpretamos aquello que anteriormente aprendimos.

Por ello, la experiencia no sustituye al conocimiento: lo confronta, lo amplía y le proporciona contexto.

OBSERVAR · EXPERIMENTAR · CONTRASTAR

Comprensión

Cuando aquello que sabemos comienza a adquirir sentido.

Comprender implica establecer relaciones.

Un conocimiento aislado puede proporcionar información; varios conocimientos relacionados con la experiencia permiten descubrir conexiones, reconocer diferencias y construir nuevas perspectivas.

La comprensión aparece cuando la persona puede ir más allá de recordar aquello que aprendió y comienza a interpretar su significado, sus alcances y su relación con otras experiencias y conocimientos.

RELACIONAR · INTERPRETAR · COMPRENDER

Discernimiento

Comprender también implica aprender a decidir.

A medida que conocimiento, experiencia y comprensión se relacionan, surge la necesidad de valorar aquello que hemos aprendido.

Discernir supone analizar, distinguir, contextualizar y decidir qué significado o aplicación puede tener un determinado conocimiento frente a circunstancias diferentes.

No todo conocimiento se aplica de la misma manera ni toda experiencia conduce necesariamente a la misma conclusión. El discernimiento permite reconocer esas diferencias y actuar con mayor reflexión.

ANALIZAR · VALORAR · DECIDIR

Integración

Cuando lo aprendido encuentra un lugar en la persona.

Integrar significa relacionar conscientemente aquello que se conoce, se experimenta, se comprende y se discierne.

El conocimiento deja entonces de presentarse únicamente como información externa y comienza a influir en la manera de observar, interpretar, decidir, relacionarse y desenvolverse.

La integración no significa que todos los conocimientos deban conducir a una única conclusión. Significa haber desarrollado la capacidad de relacionarlos dentro de una comprensión personal más amplia.

RELACIONAR · INCORPORAR · APLICAR

EXPRESIÓN

Sabiduría Integral

La Sabiduría Integral representa la convergencia progresiva de estas dimensiones.

Conocimiento que proporciona fundamentos.
Experiencia que aporta perspectiva.
Comprensión que encuentra significado.
Discernimiento que permite valorar.
Integración que relaciona aquello aprendido con la propia trayectoria.

Desde esta concepción, la sabiduría no representa la pretensión de poseer todas las respuestas ni un estado definitivo de conocimiento. Representa una disposición permanente a conocer, comprender, discernir e integrar.

LA SABIDURÍA INTEGRAL NO ES SABERLO TODO.
ES APRENDER A DAR SIGNIFICADO A AQUELLO QUE CONOCEMOS.